Rirolut.
Ergonomía

Acondicionar el espacio de trabajo.

Gran parte de la fatiga ocular que experimentamos diariamente puede prevenirse ajustando físicamente los elementos que nos rodean. La iluminación y las distancias focales son factores determinantes.

Espacio de trabajo bien iluminado

Balance Lumínico

El contraste marcado entre la luminosidad de una pantalla y la oscuridad del entorno obliga a la pupila a realizar constantes microajustes, acelerando el agotamiento muscular.

Mantenga una iluminación ambiental moderada que se equipare al brillo de su monitor. Evite los focos de luz directa orientados hacia el rostro o hacia la pantalla para suprimir los reflejos.

Geometría del Monitor

La pantalla debe situarse aproximadamente a la distancia de un brazo extendido. Un acercamiento excesivo exige un enfoque forzado y sostenido por parte del cristalino.

El borde superior del monitor debe alinearse con la altura de los ojos. Un ángulo de visión levemente inclinado hacia abajo (15 grados) permite que los párpados cubran mayor superficie ocular, previniendo la desecación del ojo.

Ajustes Internos

Los sistemas operativos modernos ofrecen control sobre la temperatura del color. Reducir la emisión de luz azul, especialmente en horas vespertinas, proporciona un estímulo más suave a la retina.

Asimismo, adecuar la escala de la tipografía previene la inclinación involuntaria del torso hacia adelante para distinguir textos pequeños, protegiendo tanto la vista como la postura cervical.

Pase a la acción

Una vez que su entorno de trabajo colabora con sus ojos, el siguiente paso es incorporar hábitos dinámicos de relajación muscular a lo largo de la jornada.

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